v La guerra
Estamos todos afilando las espadas
por nuestra Patria, por nuestra tierra
tenemos lanzas y escopetas a patadas
Ta’todo pronto para la guerra.
El enemigo es peligroso y sanguinario
Y está invadiendo nuestro dominio
discúlpeme mi capitán, pero le aclaro
somos nosotros los que invadimos.
No puede ser, entonces soy de otra trinchera
o son ustedes otros soldados
no sé preocupe le cambiamos la bandera
Me gustaría preguntar si no lo embromo
a quién le damos, quiénes son los otros
y ya que estamos que nos diga quiénes somos
pa’no matarnos entre nosotros.
Es importante lo que ha dicho este buen hombre
que aporta ideas tan creativas
entonces vayan sugiriendo algunos nombres
porque, ya veo, esto es una cooperativa.
Podemos ser aztecas, incas o troyanos
o los mongoles o de la Galia.
Yo pediría que no fuéramos romanos
porque es horrible andar peleando de sandalias.
Queremos ser como los héroes de los griegos
morir con gloria y valentía.
Yo quiero ser como los héroes de los griegos,
¡Morir borracho abotonado en una orgía!
Podemos ser marines norteamericanos
y aniquilar al terrorista a toda prisa.
Quizás habría que parar a repensarlo,
en Medio Oriente le están dando una paliza.
¿Y qué me dicen de guerreros japoneses
tiene soldados y el imperio de Hirohito?
Yo pediría para no ser camicace,
sufro de vértigo y seguro que vomito.
Y ya que estamos en Japón seamos ninjas:
tirando estrellas encapuchados,
A mí me gusta más para ser Samuraies,
¿eh?, samurayes, ¿qué?, samuraises!, ¿lo qué?
Busquemos otro que el plural es complicado.
Son tan distintas entre ellas tan variadas
las civilizaciones que hubo en esta tierra,
por suerte hay algo que nos une y nos hermana:
somos expertos haciendo guerras.
Hay que encontrar algún motivo pa’matarnos
Podría ser por religión o territorio
o ideales altruistas, libertarios,
o en todo caso por el agua o por petróleo.
Fuente: musica.com
Autor: Agarrate Catalina – Murga uruguaya.
v Mi mejor enemigo (Chile-Argentina)
Resumen: Rodrigo Rojas (Nicolás Saavedra) tiene 19 años, vive en Santiago y se encuentra realizando el servicio militar. Es trasladado como conscripto a Punta Arenas para enfrentar la inminente guerra por el control de las islas Picton, Lennox y Nueva. Bajo las órdenes del Sargento Osvaldo Ferrer (Erto Pantoja) intentarán mantener el control del límite en las pampas de la Patagonia. En medio de los parajes desolados, su grupo (junto a otros tres conscriptos y un soldado profesional) se pierden y encuentran a un grupo argentino, del ejército. Ambos grupos están perdidos y no saben a qué lado de la frontera se encuentran, lo que podría desencadenar finalmente la invasión de uno de los países.
Propuesta: ver la parte 8 de 11: escena del asado de cordero. Si quieren vean toda la película.
http/:www.youtube.com/user/chileRenovado
v Juan López y Jhon Ward
Les tocó en suerte una época extraña.
El planeta había sido parcelado en distintos países, cada uno provisto de lealtades, de queridas memorias, de un pasado sin duda heroico, de derechos, de agravios, de una
mitología peculiar, de próceres de bronce, de aniversarios, de demagogos y de símbolos. Esa división, cara a los cartógrafos, auspiciaba las guerras.
López había nacido en la ciudad junto al río inmóvil; Ward, en las afueras de la ciudad por la que caminó Father Brown.
El planeta había sido parcelado en distintos países, cada uno provisto de lealtades, de queridas memorias, de un pasado sin duda heroico, de derechos, de agravios, de una
mitología peculiar, de próceres de bronce, de aniversarios, de demagogos y de símbolos. Esa división, cara a los cartógrafos, auspiciaba las guerras.
López había nacido en la ciudad junto al río inmóvil; Ward, en las afueras de la ciudad por la que caminó Father Brown.
Había estudiado castellano para leer el Quijote. El otro profesaba el amor de Conrad, que le había sido revelado en una aula de la calle Viamonte. Hubieran sido amigos, pero se vieron una sola vez cara a cara, en unas islas demasiado famosas, y cada uno de los dos fue Caín, y cada uno, Abel.
Los enterraron juntos. La nieve y la corrupción los conocen.
El hecho que refiero pasó en un tiempo que no podemos entender.
Jorge Luis BorgesEste poema se publicó por primera vez en el Suplemento Cultura y Nación de Clarín, el 26 de agosto de 1982
Los enterraron juntos. La nieve y la corrupción los conocen.
El hecho que refiero pasó en un tiempo que no podemos entender.
Jorge Luis BorgesEste poema se publicó por primera vez en el Suplemento Cultura y Nación de Clarín, el 26 de agosto de 1982
v Las Malvinas
Tiene las alas salpicadas de islotes,
Es nuestra bella del mar.
La Patria la contempla desde la costa madre
Con un dolor que no se va.
Tiene las alas llenas de lunares,
Lobo roquero es su guardián.
La patria la contempla, es un ángel sin sueño,
La patria junto al mar.
Tiene el pecho de ave sobre la onda helada,
Ave caída es su igual.
El agua se levanta entre las alas,
Quiere y no puede volar.
El pingüino la vela. La gaviota le trae
Cartas de libertad.
Ella tiene sus ojos en los canales fríos
Ella triste de esperar.
Como a mujer robada le quitaron el nombre,
Lo arrojaron al mar,
Le dieron otro para que olvidara,
Que ella no sabe pronunciar.
El viento es suyo; el horizonte es suyo
Sola, no quiere más,
Sabe que un día volverá su nombre
Con su bandera y su cantar.
Cautiva está y callada. Ella es la prisionera
Que no pide ni da.
Su correo de amor es el ave que emigra
La nieve que cae es su reloj de sal.
Hasta que el barco patrio no ancle entre sus alas
Ella se llama, Soledad
José Pedroni
v Los Pichiciegos. Visiones de una batalla subterránea. Rodolfo Fogwill
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